Causas de la Primera Guerra Mundial

Si hemos de elegir un evento en particular que le dio forma al mundo en el que hoy vivimos, el mismo sería, sin lugar a dudas, la Primera Guerra Mundial. El alcance global que tuvo la Primera Guerra Mundial fue tal, que no hubo rincón del planeta que no fuera alcanzado por ella, directa o indirectamente. Miles de personas, pertenecientes a los grandes imperios del mundo, fueron movilizados a combatir en una guerra total.

El atentado de Sarajevo

La mayoría de los historiadores están de acuerdo en señalar que el principal disparador de la escalada bélica fue el asesinato del Archiduque Francisco Fernando de Austria a manos de un joven serbio llamado Gavrilo Princip, ocurrido el 28 de junio de 1914. Las razones del atentado siguen siendo materia de debate, pero es claro que los serbios no estaban contentos con que el imperio Austro-Húngaro le hubiese quitado la salida al Adriático, tras la primera guerra de los Balcanes.

Primera guerra mundial

Conoce las causas de la primera guerra mundial

A causa de ello, y decidida a extender su territorio, Serbia apuntó sus armas hacia Bulgaria, desatando así la segunda guerra de los Balcanes. Una vez finalizado el conflicto en los Balcanes, la situación de Serbia no era la misma: se había transformado en un estado fuerte y ambicioso, lo que provocó un resentimiento anti serbio en el imperio Austro-Húngaro. Un resentimiento mutuo, como lo demuestra el asesinato del heredero al trono.

La escalada se torna imparable

Al atentado le siguió un mes de deliberaciones diplomáticas entre Austria-Hungría, Alemania, Rusia, Francia y Reino Unido, las principales potencias de Europa. Sin embargo, el 23 de julio Austria-Hungría le entregó a Serbia diez demandas con la intención de que no fueran aceptadas y así justificar un conflicto armado. De esta manera, exactamente un mes después del atentado, Viena le declaró la guerra a Serbia.

Rusia decidió respaldar al pueblo serbio y el Imperio Habsburgo arriesgo un conflicto con el Zar debido a la promesa de apoyo por parte de Alemania. Esta reacción fue tomada por Rusia como una amenaza a su seguridad y prestigio, por lo que se vio obligada a movilizar sus fuerzas. Lo mismo hizo Alemania y fue imitada por Francia, aliada de Rusia desde 1892. Cuando el 4 de agosto Alemania atacó a Bélgica en la batalla de Lieja, hizo que el Reino Unido entrara a la Primera Guerra Mundial.

Alemania, la verdadera culpable

Desde el punto de vista alemán, este conflicto puede ser visto como un segundo round de la guerra franco-prusiana que comenzó en 1870. Terminada la misma, Alemania logró una unificación y el emperador Guillermo I impulsó una política exterior con el fin de aislar a Francia. Lamentablemente, su sucesor mostró claras intenciones imperialistas, provocando que no se renovaran viejas alianzas y que Francia fortaleciera vínculos con el Reino Unido y Rusia.

Si lo vemos en retrospectiva, la guerra puede parecer casi accidental. Naciones que sucumben ante un conflicto no deseado. Sin embargo, no todo es lo que parece.

Otro punto interesante para destacar es la llamada Conferencia de Berlín, celebrada entre 1884 y 1885, para resolver los problemas que suponía la expansión colonial en África por parte de los países europeos y Estados Unidos. Pretendía, también, resolver cómo repartirían los territorios africanos. A fin de cuentas, los conflictos que se pretendían solucionar no hicieron más que agravarse lenta y continuamente, provocando tensiones territoriales, políticas y económicas entre las principales potencias europeas.

Volviendo al asunto pendiente desde la guerra franco-prusiana, ya desde el inicio del siglo XX Alfred Graf von Schlieffen, jefe del Estado Mayor del II Reich alemán, tenía diseñado un plan para invadir y derrotar a Francia. A Alemania, el conflicto entre Austria y Serbia le cayó como anillo al dedo. Para ello necesitaba que su ejército atravesara Bélgica. De ahí que atacara la ciudad de Lieja y el Reino Unido, garante de la independencia belga, se involucrara en la guerra.

Como conclusión, vale destacar que los artículos 231-248 del Tratado de Versalles (que dio por finalizada la Primera Guerra Mundial y firmado exactamente cinco años después del atentado de Sarajevo) estipulan que Alemania y sus aliados deben cargar con la responsabilidad de haber causado la guerra.