Causas de la extinción de animales actuales

Durante sus más de 4500 millones de años de existencia, una tremenda cantidad de especies animales y vegetales habitaron el Planeta Tierra, algunas desaparecieron por completo y otras fueron evolucionando hasta sus versiones actuales.

Actualmente, hay un récord de especies en peligro de extinción, muchas de ellas condenadas a dejar de existir muy pronto. ¿Qué lleva a la desaparición de animales en diferentes partes del mundo? Las razones son variadas.


Desde el calentamiento global a causas naturales, pasando por la caza indiscriminada y la destrucción de hábitats. El ser humano es el principal responsable de que animales de todo tipo estén prontos a unirse a lista de especies extintas, siendo estas las principales causas.

El lémur está entre las especies animales en serio peligro de extinción

Causas naturales

Si bien solemos culpar a los humanos de la extinción de especies, el que algunas desaparezcan es normal y se ha dado en toda la historia del planeta por causas conocidas como naturales, aunque es importante indicar que las acciones humanas las empeoran.

Desastres naturales

Desastres naturales como inundaciones, sequías y erupciones volcánicas, entre otras, crean un clima adverso que durante millones de años han llevado a cientos de miles de especies a desaparecer.

Enfermedades infecciosas

Plagas de enfermedades pueden diezmar a la población de una especie. Si bien estas suelen llegar de manera artificial, hay enfermedades infecciosas que terminan con la vida de una gran cantidad de animales mediante un contagio que se da naturalmente.

Causadas directa o indirectamente por los humanos

Los seres humanos son los grandes culpables de que cada año desaparezcan alrededor de 10 mil especies según datos del World Wide Fund For Nature, números impresionante y que demuestran la influencia que los actos de las personas tienen sobre la vida en el planeta Tierra. Entre las acciones provocadas, ya sea indirecta o directamente por las personas, destacan.

Destrucción de hábitats

Destrucción de hábitats para expandir ciudades, talar árboles o utilizarlas como zonas de cultivo, etc. De un día a otro, muchos animales se encuentran sin su hogar natural y desprovistos de lo que necesitan para sobrevivir, una receta que puede llevarlos a la extinción.

Caza indiscriminada

La caza de animales, ya sea por deporte, alimentación o para atraparlos y venderlos en el mercado negro, provocó que muchas especies hayan desaparecido o estén a punto de hacerlo.

Si bien muchos países prohibieron la caza de ciertas especies, que ahora viven en reservas naturales, eso no detiene a los cazadores y traficantes, que incluso llegan a matar animales para sacarles una parte del cuerpo.

Introducción de especies no autóctonas

Cada especie tiene su hábitat en donde encuentra las condiciones para sobrevivir, pero la introducción de otra que no es autóctona del lugar puede llevar a que la primera se vea amenazada por la presencia de ese nuevo habitante.

Esta mudanza entre hábitats se da por culpa del hombre que desplaza animales incluso hacia otros continentes o, cuando las especies pierden su hábitat natural, migran a otros nuevos donde deberán convivir y pelear por el alimento.

Contaminación ambiental

La contaminación del aire, tierra y aguas afecta directamente a muchas especies que se quedan sin alimento o se enferman producto de las malas condiciones del ambiente, llevándolas a morir de manera masiva.

Cambio climático

El cambio climático trajo grandes consecuencias a la fauna del planeta: La modificación de las temperaturas afectó fuertemente a varias especies que no logran adaptarse, ya que además sus fuentes de alimentación natural disminuyeron o desaparecieron.

A eso se suma el aumento de incendios forestales, desastres considerados naturales pero que crecieron en frecuencia e intensidad e, incluso la propagación de plagas que se extienden a lugares donde antes esas enfermedades no aparecían.

Las causas de la extinción de especies en pleno siglo XXI son muchas más, pero las nombradas se convierten en las más preocupantes y destructivas. Si bien algunas son imparables, otras pueden detenerse o al menos disminuir su gravedad si es que los humanos toman las medidas necesarias.

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