Causas de insuficiencia renal

La insuficiencia renal es una afección caracterizada por hacer que los riñones vayan perdiendo la capacidad de eliminar desechos de la sangre, como toxinas y otras sustancias, y dejen de mantener equilibrados los fluidos del organismo.

Cuando los riñones están sanos, son los encargados de limpiar la sangre del exceso de líquidos y ciertos minerales. Además, se ocupan de crear las hormonas que mantienen fuertes los huesos.

Pero ante ciertas lesiones, los riñones pueden ser responsables de un aumento en la presión arterial, el cuerpo comienza a retener líquido y deja de producir los suficientes glóbulos rojos. Cuando estas condiciones se presentan en un individuo, estamos hablando de insuficiencia renal.

La insuficiencia renal es una afección caracterizada por el deterioro de las funciones de los riñones

Ante el fallo de los riñones, será necesario reemplazar por algún medio todas las funciones que estos órganos cumplen dentro de la gran maquinaria que es el cuerpo humano.

Ante esta afección, existen dos tratamientos posibles: diálisis o trasplante renal.

Hablemos de sus causas

Los especialistas coinciden que la insuficiencia renal es la última etapa de un periodo de deterioro en los riñones que se conoce como nefropatía.

La principal causa, o la más frecuente en todo caso, del deterioro que lleva a la insuficiencia renal es la diabetes mellitus. No es que todos los pacientes que sufren de ese tipo de diabetes vayan a desarrollar una insuficiencia renal extremadamente grave como para recurrir a los tratamientos extremos que mencionamos más arriba.

Otra causa muy común, y que se presenta generalmente en los niños, es el Síndrome urémico hemolítico (SUH), una enfermedad provocada por la bacteria Escherichia coli O157:H7 (ECEH o Escherichia coli entero hemorrágica). Se trata de una bacteria que puede resultar mortal, pero de no serlo deja graves secuelas como daños renales, neurológicos o hipertensión arterial.

Insuficiencia renal crónica

Este tipo de insuficiencia renal se da cuando la pérdida de las funciones del riñón se presenta como un deterioro progresivo, que normalmente dura más de tres meses. Por lo general, es irreversible, y no presenta un tratamiento orientado a su cura.

Por eso, cualquier tratamiento posible está orientado a:

  • Esforzarse en neutralizar el daño detectado al momento del diagnóstico.
  • Evitar otros factores que se asocian a la insuficiencia renal, los cuales pueden provocar y potenciar las lesiones renales.
  • Evitar los factores que llevan a provocar la esclerosis glomerular, tales como el exceso de proteínas y la hiperglucemia para, de esa forma, ralentizar la evolución de la enfermedad.
  • Tratar los síntomas y afecciones que vayan apareciendo en el paciente a medida que la insuficiencia renal avanza.

Insuficiencia renal aguda

Llamamos insuficiencia renal aguda a la que ocurre cuando, imprevistamente y sin un diagnóstico previo que lo haga suponer, los riñones ya no pueden filtrar las toxinas que circulan junto con la sangre.

Su tratamiento implica identificar la enfermedad o la lesión que causó la insuficiencia renal en primer lugar. De acuerdo a ellos, dependerá el tratamiento que será adoptado por los médicos.

La insuficiencia renal aguda se manifiesta de forma extremadamente rápida: puede ocurrir  en cuestión de horas o días. Si bien, este tipo de insuficiencia renal puede ser mortal y necesita un tratamiento intensivo, puede ser reversible. Naturalmente, deben presentarse las condiciones adecuadas para que eso sea posible.